Investigadores de Mayo Clinic descubren que oncogén es importante en el crecimiento y diseminación del cáncer pancreático

El agente que ataca ese gen, ya está siendo investigado en Mayo Clinic en otros tipos de cáncer

JACKSONVILLE, Florida – Investigadores de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, encontraron que PKC-iota (PKCi), un oncogén importante en el cáncer de colon y pulmón, presenta un exceso de producción en el cáncer pancreático y se relaciona con la pobre sobrevivencia del paciente. También encontraron que inhibiendo genéticamente en el laboratorio el PKCi en animales, lleva a una significativa disminución del crecimiento y diseminación del tumor.

El descubrimiento, reportado en la edición del 1 de marzo del Cáncer Research, es especialmente alentador porque un agente experimental que ataca a este oncogén PKCi, ya está siendo estudiado en pacientes en la Clínica Mayo.

“Este es el primer estudio que establece un rol para PKCi en el crecimiento del cáncer de páncreas, por lo que es estimulante saber de que ya existe un agente que ataca PKCi, el cual ahora podemos investigar en estudios preclínicos”, dice la doctora Nicole Murray, Ph.D., del Departamento de Biología del Cáncer e investigadora senior del estudio.

El medicamento, aurotiomalato, está siendo testeado en un estudio clínico fase I, en pacientes con cáncer de pulmón en las unidades de la Clínica Mayo en Minnesota y Arizona.

Basado en los descubrimientos realizados hasta ahora, se está planificando un estudio fase II para combinar aurotiomalato con agentes que combaten otras moléculas involucradas en el crecimiento del cáncer.

Los investigadores de la Clínica Mayo, liderados por el Director del Departamento de Biología del Cáncer y coautor de este reporte, el doctor Alan Fields, Ph.D., descubrieron el aurothiomalate en el 2006 a través del screening de miles de drogas aprobadas por la FDA (Food and Drug Administration) por su habilidad para inhibir la señalización de PKCi. El medicamento fue usado para tratar la artritis reumatoide.

La doctora Murray destaca que este nuevo estudio no ha probado el aurotiomalato contra el cáncer pancreático todavía, pero cualquier tratamiento que ataque esa vía importante del cáncer abre un nuevo camino para la terapia. “Esta es una enfermedad tremendamente mortal. Ningún tratamiento estándar ha sido muy promisorio”, dice. “Nuevas ideas y terapias dirigidas como ésta son tremendamente necesarias”.

Los investigadores de la Clínica Mayo han liderado el campo del entendimiento del rol de la familia de enzimas de la proteína kinase C (PKC), como elementos fundamentales en el desarrollo y progresión del cáncer. El doctor Fields fue el primero en descubrir que PKCi es un oncogén humano –un gen anormal que las células del cáncer usan para crecer y/o sobrevivir. Encontró que PKCi es genéticamente alterada y sobre expresada en una mayoría de los canceres de pulmón y esta sobre expresión del gen en tumores predice una sobrevivencia pobre del paciente. Esto lo lleva a la búsqueda del aurotiomalato y la actual prueba en pacientes.

La investigadora dice que también encontró que diferentes miembros de la familia PKC juegan distintos roles en el cáncer de colon, lo que ofrece mayores oportunidades para el tratamiento dirigido. De hecho, según la investigadora, los estudios en animales demuestran que el uso de un medicamento diferente, enzastaurin, reduce significativamente el desarrollo inicial de los tumores de colon.

La enzastaurina combate a PCK-beta (PKCb) que, según demostró el equipo de la Mayo, es necesaria para la iniciación del cáncer de colon, explica.

En el presente estudio, los investigadores miraron la expresión de PKCi en el cáncer pancreático porque los estudios del tumor muestran que un gen diferente, KRAS, para por mutaciones en un 90% del tiempo, y KRAS regula PKCi. “KRAS ha sido muy difícil de atacar terapéuticamente, y esa es la razón por la cual estamos buscando moléculas como PKCi, que trasporta señales hacia KRAS que pueden ser manipuladas”, explica la investigadora.

Encontraron que PKCi es altamente expresada en la mayoría de los tumores de páncreas humano de los que tomaron muestras y que la alta expresión de PKCi predice pobre sobrevivencia del paciente.

Estudiando los tumores de los pacientes, encontraron que aquellos cuyos tumores exhibieron alta expresión de PKCi tienen un promedios de sobrevivencia de 492 días, comparado con 681 días para los con baja expresión de PKCi y un promedio reducido de sobrevivencia de cinco años (10% versus 29.5% para los con baja expresión de PKCi).

Luego los investigadores manipularon genéticamente la expresión de PKCi en las células del cáncer pancreático. Los resultados mostraron que PKCi se requiere para el crecimiento del cáncer pancreático tanto en modelos basados en células como en modelos animales. “Esta es la primera demostración de que los tumores pancreáticos requieren de PKCi para crecer y extenderse por metástasis”, dice Nicole Murray.

El dato sugiere que aurothiomalate, que ataca a PKCi, puede ser efectiva contra el cáncer pancreático tanto solo como en combinación con otros tratamientos, como la quimioterapia convencional. “Aurotiomalato puede inhibir el cáncer pancreático solo o puede hacer a los tumores de páncreas más sensibles a la quimioterapia”, dice. “Es posible que un número de vías de crecimiento del cáncer deban ser atacadas para lograr una terapia efectiva”.

Este estudio se realizó con fondos de los Institutos de Salud y la Fundación Mayo Clinic. Los autores del estudio, que incluyen a investigadores de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, no tienen ningún conflicto de interés.

Para más información acerca de tratamiento para el cáncer pancreático en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, llamar al departamento de Servicios Internacionales al teléfono (904) 953-7000 o enviar un e-mail a intl.mcj@mayo.edu

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